Quería mis tacos
Traté de esconder mi almuerzo, ya
Que un compañero lo miraba y lo
Miraba. Lo primero que a la mente
Me vino fue que se quería burlar de
Mi humilde comida, los tacos que día
Tras día yo llevaba a la escuela. Pero
Era que los quería. Eso dijo el canijo.
*
Que me daría su refín, un suculento
Emparedado de jamón y queso, con
Pan del bueno, no con el ya caducado.
No sabía si darle el sí o el no pero
Pronto cedí y le di mis burritos, los
Que mi mamá a diario nos hacía, con
Tortillas de harina y frijoles refritos.
*
Ya todo cambió
Me gustaba pegarle a las
Piñatas, las que colgaban en
Lo alto en actos festivos.
Con los ojos vendados casi
Siempre atiné y les pegué a
Esos decorados cachivaches.
Vi después a niños y niñas
Correr por doquier con el
Fin de recoger confites, a
Veces juguetes, los que a
Chorros se escapaban de
Efigies llenas de boquetes.
*
Me gustaba harto pegarle
A las piñatas, pero ya no.
Es un juego pa’ chamacos,
Digo yo. Es que todo ya
Cambió. Ahora me gustan
Las chicas. Toditas. Más
Que todo las bonitas, entre
Ellas una trigueña coqueta
Que pasea por aquí en su
Bicicleta. Sí que me gusta
Esa chamaca, aunque diga
Que con ella no me meta.
*
Fútbol
Me gusta jugar fútbol y
Patear y patear el balón,
Día y noche. Correr y
Correr también. Juego
En un equipo, pero casi
Nunca ganamos. Es que
No somos muy buenos.
Cuando metemos un gol
A brincos lo celebramos.
*
Jugar fútbol es bonito
Pero es muy feo perder,
Una y otra vez. Aunque
El entrenador nos diga
Que no siempre se gana
«Mas sí con ganas se juega,
Los triunfos van a llegar».
Por mi parte yo prometo
Tratar y tratar de ganar.
*
Cri-Cri, El Grillito Cantor
Cri-Cri sí que era a todo dar. Nunca
Lo voy a olvidar. Era ese el apodo de
Un grillito cantor que alegraba las
Mañanas con jocosas y melodiosas
Canciones de otrora, acerca de un
Tal ratón vaquero, de una patita, de
Un ropavejero y un señor tlacuache
Que vendía y compraba cachivaches.
*
Francisco Gabilondo Soler fue quien
Inventó a ese grillito, quien hacía el
Papel de ese animalito y el que creó
Todas esas graciosas composiciones.
Siempre las recuerdo, la de los tres
Cochinitos, la de la muñeca fea o la
De la marcha de las letras. ¡Fue un
Gran placer escucharlo señor Soler!

